30 Jun

 Hector Abad Faciolince: “Nadar en el mar griego es un sueño completo”.

Se puede leer la traducción de este texto en griego, aquí.

El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, autor del libro más leído en Colombia, “El olvido que seremos”, estuvo en Atenas hace unos días para presentar al público ateniense, durante la ceremonia de inauguración del festival LEA,  la publicación de este mismo libro en griego.

En este, narra cómo un médico y profesor universitario es asesinado por grupos paramilitares colombianos en 1987; veinte años después, su hijo, convertido ya en escritor, cuenta su historia, que no es la de un asesinato, sino la de un hombre excepcional, un humanista, un médico entregado a la salud pública, un padre de familia entrañable y ejemplar, que combina las virtudes públicas con las privadas. Una historia de amor entre un padre y un hijo, antítesis, en cierto modo, de la “Carta al padre” de Franz Kafka, pues no es reflejo de una relación de conflicto, suspicacia y odio, sino de amistad, amor y confianza. Resulta más fácil escribir sobre un personaje perverso que sobre un personaje bondadoso y Héctor Abad lo consigue en esta obra magnífica sin caer en sentimentalismos. El libro ha sido traducido al griego por Titina Sperelaki y publicado por Ediciones Patakis.

Estoy segura de que ustedes van a disfrutar tanto como yo, sus respuestas  en las preguntas que le dirigí.

1) No quiero insistir mucho con preguntas sobre tu libro “El olvido que seremos” porqué como tú también lo has dicho, se ha hablado mucho de él en el Festival Lea, no solo de este año, sino también del año pasado. Lo que yo quiero saber es ¿cómo te sientes tú, teniendo este éxito en un país tan lejano y tan diferente que el tuyo?

Todavía no sé si es un éxito, pero tienes razón en que la sola salida en el idioma griego, de alguna manera, es un éxito. Como ya ha habido traducciones en países tan distintos a Colombia, desde Portugal hasta Rumania, lo que siento es como la confirmación de que las familias se parecen. El amor filial es algo que se puede sentir en cualquier cultura. Una historia como de amor y de dolor no es nunca extraña. Entonces no me resulta tan raro porque las historias de familia y de amor son muy comprensibles. Todavía no he tenido la experiencia de una traducción de este libro en  el lejano Oriente. Eso me intrigaría mucho más. Me intrigaría saber si las familias japonesas o coreanas  o chinas pueden entenderlo pero conociendo algo de literatura griega y conociendo un poco a los griegos creo que no hay ninguna dificultad cultural para entenderlo y para entendernos en general.
2) ¿Cuéntanos un poco de tus otros libros. ¿Has escrito otro libro autobiográfico? ¿Has vivido otra vez este sentimiento de liberación después de terminar un libro?

No, esta es mi única novela sin ficción. Un libro en el que todo es verdad, incluso los nombres de las personas tampoco están cambiados. Digamos que en todas mis otras novelas hay una  fuente en la experiencia y en lo vivido pero eso está acomodado a ciertas reglas de la novela, de la simetría, de la historia y de los mismos personajes que me conducen hacía sitios que yo no sé. En este sentido, no, este es un libro especial y único y además irrepetible. No quisiera repetir porqué es un fruto de una experiencia dolorosa y trágica y ojalá uno no tuviera que vivir nada así de trágico para escribir un libro. Prefiero una vida más tranquila y mejor que un libro, aunque sea bueno, originado en un hecho doloroso.


3) ¿Tienes aficiones? ¿Qué es lo que te fascina hacer cuando terminas tu jornada de escritor?

Lo que más me gusta hacer a mí, son cosas muy simples que afortunadamente he podido hacer en Grecia. Es caminar sin saber muy bien en que rumbo y nadar. Aquí pues, desde que estoy en Atenas, he ido a nadar varias veces. Siempre ando con mis gafitas para nadar y mi traje de baño. Nadar en el mar griego es un sueño completo. He pasado muchas veces mis vacaciones en el Caribe, pero el mar de Grecia es el mar más bonito que yo conozco, sin duda. E incluso en una ciudad tan grande como Atenas, en media hora en taxi, encuentro que la playa es muy limpia y muy bonita y el agua es cristalina. Hasta puedo ver pececitos que se mueven por ahí, algo que ecológicamente es un signo muy bueno. Además, es delicioso con el calor que hace afuera, meterse en esta agua fría y hacer ejercicio; es algo que no me cansa.
Tanto la natación como la caminata tiene la ventaja de que hay un ritmo de paso. Y hay un ritmo de la abrazada y de las patadas que para mí evoca mucho la poesía y la escritura. La escritura tiene que tener un ritmo. De hecho, muchos de los poetas que yo más admiro, eran grandes caminantes. Dante tuvo que haber sido caminante y de hecho su comedia empieza como una caminata. Borges era un gran caminante, no sé los hábitos privados de muchos poetas griegos pero me imagino que ellos deben de haber sido caminantes. Bueno, aquí inventaron la escuela peripatética, ¿no?
4) A causa de las series estadounidenses, nosotros los griegos hemos formado una idea de Colombia basada en la producción y la circulación de drogas. Me imagino que también ustedes los colombianos habrán creado una imagen de Grecia que no es exactamente la real que has visto aquí, y que me interesaría saber a qué se parece más o menos. ¿Qué opinas de estos  estereotipos sobre las diferentes nacionalidades?

La idea de Grecia se mezcla. Por un lado está la idea que corresponde a la antigüedad, entonces es una idea de la Grecia clásica, del nacimiento de la democracia, del nacimiento de filosofía, de la belleza de Praxíteles y de la escultura etc. Es una imagen que aquí vengo y confirmo porque existe. Luego hay una idea del siglo veinte que es, millonarios como dueños de barcos o que hacen barcos como por ejemplo Onasis, Niarchos, etc. que se casan con mujeres bonitas alrededor del mundo, una idea muy marina. En el mundo actual, como yo he vivido en Italia, he tenido la idea del mar. Yo he sido traductor y traduje unos cuentos de Lampedusa y hay un cuento que se llama Nikeia y es como sobre el mar y las sirenas y eso me influye mucho cuando estoy nadando. Estoy pensando en este viejo cuento que traduje y en las historias del mar.
Lo más reciente, lo último, es la crisis económica, las elecciones, el referéndum, las protestas, un cine incendiado con un banco al lado, y la permanente discusión sobre si Grecia tiene la culpa o no de sus deudas, si es porque la gente se jubila muy joven, y los griegos disfrutan mucho de la vida y en cambio los alemanes trabajan y trabajan y trabajan. En lo que se refiere a esa imagen de la Grecia en crisis, noto que, por lo menos este verano, la gente no está triste. Pero por otro lado, también veo mucha gente durmiendo en la calle. Hay otra imagen de la Grecia de hoy que es de muchos muchos refugiados, aunque no he tenido la oportunidad de verlos en Atenas. Me imagino que tendría que ir a las islas cercanas a Turquía o en otro sitio para verlos. Esa parte me perturba mucho, pero es como un demonio que sé que está por ahí pero para mí en este viaje ha sido invisible.
Los estereotipos son una manera de razonar, económica. Es una manera muy humana de razonar que al ser económica es conveniente para la vida diaria. Son estereotipos son útiles porqué te permiten reaccionar rápidamente ante las cosas. Es decir, un estereotipo es que “una culebra es venenosa” y punto. Entonces, ves a una serpiente y de inmediato lo pones en la categoría de las venenosas. Eso da un impulso de huida y no averiguas si la serpiente es venenosa o no. Naturalmente, si tú no vas, y ves el país, lo único que tienes es una especie de neblina dispersa. Si vas al país, todo se concreta de otra manera, hay cosas que el estereotipo tuyo no conoce todavía. No conocía la comida griega, no conocía que el vino griego era tan bueno, yo no sabía cómo era el aceite griego, yo no sabía cómo eran las mujeres griegas, yo no sabía cómo era el perfil griego y lo he visto. Es muy distinto verlo a tener solo nociones teóricas, intelectuales.

5) ¿Qué piensas de los medios digitales de publicación, y no me refiero solamente a los libros sino también en los periódicos, revistas literarias etc ¿Cómo te sientes sabiendo que tu voz puede llegar a todas las esquinas de este planeta a través del internet?

Eso es maravilloso porque cualquiera puede publicar y es muy barato pero al mismo tiempo, eso se ha prestado para que se publiquen muchísimas mentiras, muchísima basura y no haya como unos sitios que respondan por lo que dicen y que logren filtrar lo que es verdad y lo que no es verdad, si podemos saberlo. Al mismo tiempo hay páginas maravillosas, medios digitales maravillosos, nuevas editoriales, nuevas publicaciones. Cuando hay algo nuevo eso siempre trae grandes ventajas y grandes desventajas. Nunca, ningún invento es innocuo. Nunca, ningún invento en sí es todo positivo. Hay cosas que se pierden y cosas que se ganan.

La  vida en las redes sociales, en Twitter, en Facebook, en Instagram etc, lo mismo. Hay cosas muy buenas pero también hay una gran pérdida de tiempo, una especie de estar muy concentrado en uno mismo, lo que te dicen a ti los likes, crees que empiezas solo a seguir a la gente que piensa como tú y eso crea unas burbujas muy dañinas, pero al mismo tiempo hay cosas como Wikipedia que es una maravilla.
No creo que exista realmente la verdad pero sí creo que existe la mentira, la manipulación y creo que hay medios que buscan la verdad con mucha más severidad que otros. No creo que sea lo mismo la ciencia que la charlatanería. Debería haber una institución que pueda pagarles a personas que sean preparadas muy bien, que tienen tiempo, para confrontar los datos. Antes este músculo económico lo daban los lectores, hoy en día, sobre todo en los medios digitales se publican noticias absolutamente falsas sobre ciencia, sobre efectos de las vacunas por ejemplo y  no hay en esos medios un staff que controle de una manera más sólida lo que afirman.
Yo creo que la revolución del internet y de los medios digitales es del tamaño de la invención de la escritura, de la imprenta. Es algo absolutamente revolucionario y maravilloso, pero incluso cuando inventaron la escritura, hay testimonios escritos de poetas que se sabían todo de memoria y decían que la escritura va a acabar con la memoria. Y en eso hay un poco de verdad. Debe de haber muy pocos griegos que se saben todo Homero de memoria. Probablemente antes de la invención de la escritura, muchos más se sabían a Homero de memoria. Y también cuando salió la imprenta, dijeron que eso iba a provocar la pérdida de la lectura reposada, la lectura lenta. No es que yo sea un apocalíptico, o un integrado, pero antes veía solo la maravilla de las posibilidades que abre lo digital: de la posibilidad de que un griego lea la página de un colombiano, y un colombiano la página de un griego, pero con lo que pasó con Tramp, con el Brexit, con la política, veo también una capacidad de manipulación de las redes sociales y de la mentira que allí florece que es compleja. El lector tiene que buscar en un mar muy turbio y confuso, por donde orientarse.
6) ¿Cuál es tu relación con las redes sociales?

Tengo una cuenta en Twitter pero ya no estoy tan activo porque siento que he perdido tiempo, tiempo de lectura, tiempo de lectura lenta, tiempo de libros. Una vez empecé a escribir una novela en Twitter. Escribía un twit al día. Una frase de una novela que iba a tener mil y un tweets. Cuando iba por el tweet 150 ya me aburrí y no quería seguir escribiendo la novela. Una novela se escribe frase por frase pero escribir un tweet al día pierdes el hilo rápidamente. La novela requiere una concentración distinta.

7) Lamentablemente, no hay muchos escritores griegos traducidos en español, sin embargo, ¿Qué piensas de la literatura griega, has disfrutado el libro de algún escritor griego?

Yo llego a la literatura griega siempre muy tarde. La literatura griega a la que yo he llegado ya está filtrada por el tiempo. Seguramente debe haber escritores griegos contemporáneos traducidos pero yo no soy una persona que vive muy pendiente de las novedades de ninguna parte, ni siquiera de España, ni siquiera de Colombia. Entonces no puedo decir que conozca escritores griegos contemporáneos. Lo que conozco es a Kazantzakis que me encanta, conozco a Cavafis, conozco a Ritsos. No conozco colegas míos, quisiera pero no. He leído alguna novela policiaca de Petros Márkaris.  Hace un año, abrí una editorial en Colombia, si yo encontrara un griego contemporáneo me encantaría publicarlo.
8) Hace dos días dijiste que el idioma griego te suena muy familiar. ¿Se te ha ocurrido alguna vez aprender griego moderno, y por qué no lo hiciste?

No, cuando estudié filosofía, tenía clases de griego antiguo pero yo estudié filosofía solamente un año. O sea,  lo que aprendí hace 40 años, fue practicamente nada. En Colombia, no nos enseñan ni griego ni latín en el colegio. Mi hijo que estudió en Italia, en el liceo clásico, sí estudió griego y latín. Solo sé que hay muchísimas palabras, que sus raíces se construyen con el griego y que eso te da una impresión bonita y muy rara. Generalmente son palabras que en español suenan más fuertes y aquí son palabras comunes y corrientes. El éxodo por ejemplo, es un gran libro de la biblia,  y aquí éxodo es la salida, o los vuelos domésticos, aquí esotéricos, tienen el sentido de un viaje al interior. Y si pido una cerveza micro que sea pequeña, y para mí una micro se usa para medir cantidades ínfimas. Y como la fonética se parece, son como vocales abiertas, uno tiene la impresión de que oyó mal y de que podía entenderlo todo perfectamente.

Fotografía: Juanita la Quejica

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